Museos pequeños, museos con encanto, museos poco conocidos, museos y/o fundaciones de mis artistas o arquitectos favoritos, museos que he tenido el gusto de visitar y que, por diferentes razones, merecerían volver a ser visitados.
Todos los textos y fotos de este blog son autoría y propiedad de Agustín Calvo Galán. Si quieres citarlos o usar las fotos, puedes hacerlo; pero, por favor, indica la procedencia y la autoría. Gracias.
sábado, 5 de agosto de 2023
Museo del Ara Pacis (Roma, Italia)
martes, 10 de mayo de 2022
Museo Arqueológico de Bari (Italia)
Me detengo un instante frente a la puerta y una joven me pregunta si estoy esperando para la visita comentada. Le digo en español que no, pero que no me importaría unirme. La joven me sonríe, y no se percata de que no soy italiano hasta que no le doy la dirección de e-mail que me ha pedido para enviarme el recibo. Entonces me dice que la visita es en italiano, claro; no tengo problema, le respondo. Así que me uno a un grupo de 8 italianos y la guía y entramos en el museo.
La chica, que lleva colgando del cuello una acreditación, nos explica las diferentes utilidades y transformaciones que ha tenido/sufrido el edificio antes de ser museo: primero fue un monasterio (documentado ya en el 1102) y después el bastión de la muralla (del siglo XVI).
Entramos por un largo pasillo hacia la sala principal, que era el antiguo refectorio del monasterio, dedicada primero a la cerámica de épocas anteriores a la llegada de los griegos a estas costas, y a continuación a la cerámica griega de época clásica, así como su influencia en la cerámica que se hizo a partir de entonces en esta parte de la costa italiana.
Frente a un gran mapa de esta parte del sur de la península italiana, la guía nos explica dónde se han localizado las piezas que forman la colección reunida en el museo: unas son de asentamientos de población local y otras de colonias griegas. Toda esta parte fue, al fin, denominado posteriormente la Magna Grecia, pues la colonización helena llegó a ser dominante y se mantuvo hasta la expansión romano.
La cerámica griega, tanto de figuras rojas sobre fondo negro, como las de figuras negras sobre fondo rojo (más antiguas), que podemos ver en las vitrinas son de una calidad excepcional. La guía nos explica una serie de vasijas cuya decoración fue dedicada a explicar la orestiada. También algún detalle que refleja el teatro cómico popular de la época. Todas las figuras están dibujadas con una finura excepcional, me recuerdan bastante a las pinturas japonesas llamadas Ukiyo-e de época moderna. Algunas piezas se han extraído de yacimientos en la misma ciudad de Bari. La cerámica griega de época clásica dejó de tener fines utilitarios para convertirse en objeto artístico y de prestigio con el que los griegos comerciaban con todos los pueblos del mediterráneo. Algunas de estas cerámicas llegaron a ser objetos de culto, como lo demuestran las originales cerámicas encontradas en un hipogeo de Canosa de Puglia.
A continuación subimos a la segunda planta, donde encontramos diferente ajuares descubiertos en tumbas de la región. Destaca aquí la figura de un pequeño Apolo de bronce. También hay pequeños frascos de vidrio, figuritas, fíbulas y demás objetos de la vida cotidiana. Después, en un patio exterior vemos diferentes lápidas o estelas de época romana y griega.
Al fin, la guía nos lleva hasta los restos de lo que fue la antigua iglesia del monasterio, sepultados bajo la gran pared que formaba el bastión. Hoy todo se puede ver a la vez, transitando por encima de tarimas de vidrio, y comprobar como el presente se compone de varias capas históricas. Al salir del museo, la vieja Bari resplandece blanca bajo el actual sol de marzo.
http://www.museoarcheologicosantascolastica.it/index.php/it/
martes, 8 de junio de 2021
Museo Revoltella (Trieste, Italia)
La ciudad italiana de Trieste ha sido durante muchos siglos confluencia de naciones y fronteras. Comenzó el siglo XX siendo el gran puerto del Imperio Austrohúngaro; tras la 1ª Guerra Mundial pasó a formar parte del Reino de Italia; y tras la 2ª Guerra Mundial tuvo estatus de ciudad estado independiente, pues la antigua Yugoslavia (que había ocupado, al finalizar la guerra, toda la península de Istria) la reclamaba; hasta que, por fin, en 1954 volvió a ser territorio italiano (esta vez de la República Italiana). Desde la época en que lideraba económicamente la entrada de mercancías al Imperio Austrohúngaro hasta la actualidad, la ciudad ha sufrido una lentísima y silenciosa decadencia.
Pero Trieste es famosa, además, porque en ella han nacido o residido escritores de la talla de James Joyce o Italo Svevo. Pero, para mí, su mayor embajador ha sido y sigue siendo el magnífico Claudio Magris. Es por él, por la lectura de sus libros, que hemos venido a visitar esta ciudad en el extremo de Italia.
Uno de los atractivos de Trieste es el Museo Revoltella, Galería de Arte Moderno. Situado en un céntrico edificio de fachada algo anodina, aunque clásica. Vemos en su frontispicio unas grandes letras con la frase "CIVICO MUSEO REVOLTELLA". Según parece el origen de las colecciones de arte que en él se encuentran está en el barón Pasquale Revoltella, un insigne triestino que hizo fortuna en el siglo XIX como comerciante, convirtiéndose en uno de los mayores defensores de la construcción del Canal de Suez.
El actual Museo fue su residencia, buena parte de la cual se conserva aún intacta. Aunque al palacio original se le han añadido edificios colindantes a lo largo del siglo XX para ir dando forma a la actual institución. Así podemos pasear por estancias suntuosas, en las que vivió la familia del barón. En la antigua biblioteca, encontramos una pequeña exposición de ediciones antiguas del Quijote de Cervantes en diferentes idiomas. Tal vez el barón se sentía un Quijote moderno, pero lamentablemente ninguna cartela o indicación nos dice nada al respecto.
Impresiona la gran escalera central que comunica las diversas plantas. En los pisos superiores se encuentra la colección de arte. Casi todas las obras son de autores italianos contemporáneos. Amplias salas, luz natural que entra a raudales por las ventanas. El recorrido es agradable. Al fin, desde la última planta podemos salir a la terraza que corona el edificio. Las vistas son espléndidas: a un lado el puerto que dio gloria desde antiguo a esta ciudad, al otro la montaña y la frontera con la moderna Eslovenia, hoy frontera interior de la Unión Europea, en otro tiempo telón de acero infranqueable. Abajo sigue la vida febril en las calles de Trieste.
lunes, 16 de septiembre de 2019
Museo Palladio de Vicenza (Italia)
Después, en la librería del Museo encuentro un libro sobre la evidente influencia de Palladio en la arquitectura posterior, especialmente durante el neoclasicismo del siglo XVIII y XIX. Cuando los norteamericanos, independizados ya del rey de Inglaterra, tuvieron que construir los edificios oficiales para su nueva capital miraron a Palladio: ahí su Capitolio y su Casa Blanca, magníficos símbolos del poder; también los británicos de la época victoriana se inspiraron en los edificios de Palladio, y con ellos gran parte de Europa y el mundo.
Salimos del Museo, es domingo por la tarde y las calles están repletas de visitantes y autóctonos. las tiendas están abiertas, las terrazas de las cafeterías y heladerías están muy animadas, nada aquí se ha detenido. Agradecemos tremendamente que Vicenza no sea un parque temático ni una ciudad petrificada; a pesar de la bella y fija monumentalidad de su centro histórico, nos paseamos satisfechos por una ciudad viva, renovada y eterna a la vez.
https://www.palladiomuseum.org/
martes, 5 de agosto de 2014
Museo Nacional Etrusco Villa Giulia de Roma
El museo es excepcional también por el edificio en el que se encuentra, pues la Villa Giulia se construyó bajo el papado de Julio III (1550 - 1555) y es un ejemplo perfecto de una villa renacentista. Se trata de una villa residencial en la que destacaba el jardín, que combina terrazas, escalinatas, fuentes, esculturas, etc. creando una escenografía que evoca la antigüedad clásica idealizada, donde sobresalía el ninfeo, con una exquisita decoración, que se alimentaba de las aguas de un acueducto subterráneo que históricamente había llevado agua a Roma. En el diseño y la construcción de la Villa Giulia participaron los más grandes arquitectos y artistas de la época: Giorgio Vasari, Jacopo Barozzi da Vignola, Bartolomeo Ammannati, etc.
A finales del siglo XIX la Villa Giulia fue convertida en un museo para la realización de exposiciones con el material arqueológico encontrado en diferentes yacimientos de la región romana. El museo fue evolucionando con el tiempo hasta convertirse en la sede permanente del Museo Nazionale Etrusco. Cuenta en la actualidad con una extensa colección de obras de cerámica, bronce, epigrafía, escultura, expuestos por yacimientos o zonas de procedencia (Vulci, Cerveteri, Tarquinia, etc.) donde podremos admirar la maestría artesanal y artística de los antiguos etruscos, haciendo hincapié en sus sorprendentes ritos funerarios, uno de los aspectos que más han atraído al público en general hacia dicho pueblo de la antigüedad. En el museo, además, se encuentran algunas de las obras maestras que su cultura material nos ha legado y que se han convertido en sus símbolos iconográficos, como el famosísimo sarcófago de los esposos de Cerveteri (Siglo VI a. C.) o la estatua de Apolo de Veio, de terracota policromada (siglo VI a. C.).
En definitiva, el Museo Nazionale Etrusco di Villa Giulia nos depara un recorrido arquitectónico, artístico e histórico de gran interés. Por añadidura, cabe decir que al estar situado a cierta distancia del centro de Roma, se puedo disfrutar de la visita sin las aglomeraciones de turistas que asolan la Urbe.
http://www.villagiulia.beniculturali.it/



